ORACIONES
DADAS AL SEXTO SELLO.
La
preciosísima sangre de nuestro Señor Jesucristo que solo representada en Egipto
libro a los Israelitas del brazo fuerte de Dios, nos libre, nos guarde y nos
defienda de todo lo malo cuanto no podamos librarnos ni guardarnos en este día,
en esta hora y en lo restante de nuestra vida.
Dios padre confesión,
Dios Hijo comunión,
Dios Espíritu Santo extrema unción.
Misterio
altísimo de la santísima y beatísima trinidad. Danos señor y Dios nuestro tu sagrada
y divina bendición. La de tu poder que es la de nuestro padre
Eterno. La de tu poder que es la de nuestro padre Jesucristo. La de
tu poder que es la de nuestro padre Dios Espíritu Santo Trino y uno en
verdad.
En el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo
Amo a Dios Padre
Amo a Dios Hijo
Amo a Dios Espíritu Santo.
Creo en Dios Padre
Creo en Dios Hijo
Creo en Dios Espíritu Santo.
Espero de Dios Padre
Espero de Dios Hijo
Espero de Dios Espíritu Santo.
ORACIÓN.
Señor
Dios todopoderoso creador del cielo y de la tierra de todas las cosas visibles
e invisibles. Padre creador y redentor nuestro. Por ser tu quien eres, en quien
creemos y porque nos amas, nos pesa de todo corazón el haberte ofendido y el
haber ofendido a nuestro semejante y hermano. Nosotros nos proponemos
hacer todo lo que este de nuestra parte para perseverar en tu servicio, para no
ofenderte más. Pero contando desde esta hora con el auxilio de tu divina
gracia y con los méritos de nuestro amado Jesús, por quien fuimos redimidos y
llevados a la luz verdadera, nos disponemos a hacer todo lo que tuvieras a bien
enviarnos en beneficio nuestro y de nuestros hermanos. Así como te
suplicamos señor, así confiamos en que nos perdonaras y nos llenaras de tu
divina gracia.
PADRE NUESTRO.
Padre nuestro que estas en el
cielo, en la tierra y en todo lugar, por esencia, presencia y potencia.
Santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, te suplicamos que no dejes
de reinar entre nosotros, que dispuestos estamos a hacer y a recibir lo que
tuvieras a bien enviarnos en beneficio nuestro. El pan nuestro de cada día,
dánoslo el día de hoy señor. Perdona nuestras ofensas y has que perdonemos a
nuestros hermanos con la caridad y el amor con el que tú nos perdonas, no nos
dejes caer en tentación, líbranos de todo mal y desgracia. Así sea.
AVE MARIA.
Dios te salvo María y te lleno de
gracia. El señor fue contigo. Bendita fuiste entre todas las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre que es Jesús. Santa María, madre de Jesús: ruega por
nosotros los pecadores e intercede por los desdichados en este día y en los
restantes de nuestra vida.
ORACIÓN DADA POR NUESTRO DIOS.
Luz que iluminas el Solio de mi
padre, ilumina las tinieblas de los que en ellas se encuentran. Desde tu trono
Supremo Ser, apiádate de los están sufriendo.
Cetro de Poder, baja y aquieta la
naturaleza y obra milagro entre tantos que sufren. Dios de bondad y de
clemencia que sufriste por el mortal cruel sacrificio, por él sangre
derramaste. Una gota de esa sangre cual bálsamo sobre la desgracia que aqueja
la humanidad. Padre amado Supremo Hacedor que en el hueco de tu divina mano
tienes el destino del mundo y del mortal, con el índice señor, señala el bien a
la humanidad y con la diestra expele de ella su desgracia y su maldad. Mira
Señor, mis ojos contemplan como nuestros hermanos sufren, como te piden que tu
clemencia y misericordia les acompañe. Padre, Padre extiende tu diestra y con
tu santo manto cubre a la humanidad.
ORACIÓN.
De la Mansión Celeste a donde
moras, manda Señor tu aliento santo sobre nosotros, que en nuestras más tristes
y penosas horas podamos elevar nuestro pensamiento hacia ti. Tú que riges desde
lo alto las acciones con tu Divino y Celestial Poder, haz Señor que corrijamos
nuestras imperfecciones y lleguemos tu doctrina a conocer. Si con querer tan
solo nos formaste para venir y cumplir tu Santa Voluntad. No, Señor, desde el
alto firmamento mándanos un rayo de tu Divina Luz, que nosotros recibiremos
siempre contentos lo que tú nos destines por nuestra propia cruz. Aquí, postrados
en el polvo inmundo te pedimos tu Santa Bendición. Que en las miserias de este
triste mundo obtengamos tu Divina Protección. No Señor, no nos dejes en la
desgracia. Líbranos por tu amor y guíanos siempre con tu Santa Gracia para que
podamos habitar en este valle terrenal.
CREDO.
Creo en Dios Padre Todo Poderoso.
Creador del cielo, de la tierra y de todas las cosas visibles e invisibles.
Señor nuestro.
Creo que es el único y verdadero
Dios. Creo firmemente que no ha habido otro Dios, ni antes ni después del
verdadero. Creo que es misericordioso,
justo, perfectísimo y Santo. Creo que es la sabiduría infinita y la luz
verdadera. Creo que premia por las virtudes y mortifica por los vicios. Creo que
es el juzgador de los hombres, que ve sus acciones y sabe sus pensamientos. Creo
que se comunica con el hombre por medio del entendimiento, como Espíritu Santo.
Creo que todo lo que determina es bueno y perfecto y que nunca se ocupará de lo
superfluo y malo. Creo que existe en su creación todo para conservarlo en
beneficio de sus hijos. Creo que siempre ha mandado al mundo hombres por
quienes ha aconsejado las virtudes a sus hijos. Creo en Jesús como el hombre en
quien Dios se ocultó para salvar a sus hijos de los vicios. Creo que hemos de
ser resucitados a la vida de la Gracia. Creo en la iglesia que estableció Jesús,
regida por el Espíritu Santo y en los Apóstoles, modelo de perfecta caridad y
humildad. Creo así mismo en María como madre de Jesús. Creo que fue mujer Santa
y Pura. Creo en el Perdón de nuestras faltas y en la vida eterna en el seno del
Señor.
LOS PRECEPTOS DE
MOISES, DE JESUS Y LOS DE ELIAS EL HIJO DEL HOMBRE.
AÑO DEL SEÑOR
1° DE SEPTIEMBRE DE
1866
1. Amaras
a Dios antes que todo lo creado.
2. No
hablarás mal de tus hermanos, aunque tengas justicia para ello. A Dios toca
defender tu causa si fuere justa.
3. No
amaras religión que no tenga por base el amor a Dios y la caridad perfecta con
sus hijos, sean los que fueren y a la pureza de María.
4. Amarás
a tus padres después que a Dios y a tus hijos lo mismo. Para los primeros la
veneración y el respeto. Para los segundos la caridad y el buen ejemplo en
todo. Si hacéis lo contrario seréis juzgados con rigor como autores del mal.
5. No
juraras sobre cosa o criatura alguna con falsedad, ni tomaras a Dios como
testigo de mentira, si lo hacéis él Hijo del Hombre te demandara porque a él le
toca defender tu causa.
6. No
harás trabajo lucrativo el día Domingo, y si lo hacéis por tu pobreza o
compromiso verdadero te impondrás una penitencia conforme a las circunstancias
por pertenecer este día a Dios.
7. No
tomaras a la mujer de tu hermano como si fuera tu esposa, ni harás mal a las
que no son de tus hermanos.
8. No
tomarás lo ajeno sin permiso del dueño, ni usura, causando grandes males con la
usura. Si esto fuera de restitución para ti, solo se te consideran las
ganancias que están admitidas por las leyes.
9. No
tomaras bebida embriagadora.
10. No
tendrás ocupación ruinosa o que quite la moralidad y proteja en algo los
vicios.
11. No
protegerás la guerra civil dividiendo a tus hermanos y solo se te permitirá que
tomes parte en guerras extranjeras cuando el gobierno, sea el que fuere, lo
considerase. Y aun así te portaras con la mayor caridad porque todos sois
hermanos hijos de Dios.
12. No
harás infanticidio a los niños que están por nacer y si lo hacéis seréis
castigado con la maldición del Espíritu Santo.
13. No
trataras mal ni con rigor a los pobres, sean lo que fueren.
14. Nada
de lo creado maldecirás.
15. No
trataras con desprecio a los que sufren enfermedades que tu llamas asquerosas.
16. No
hablarás mal de los seres en público causando su deshonra.
17. No
abandonaras a tus hijos en manos extrañas y solo lo harás por tu necesidad de
que otro les haga el bien cuando sea conocida la conducta de la persona
bienhechora.
18. No
esforzaras a los niños a que hagan aquellos trabajos que les enseñen vicios.
19. No
enseñaras a persona alguna historias o cuentos por consejas de la manera
siguiente: de diablos, condenados, brujas, duendes, espíritus malignos,
milagros que no sean ciertos, apariciones de imágenes que no hayan sido verdad,
castigos falsos, transformaciones de gentes, todo lo superfluo y malo.
20. No
detendrás lo ajeno en tu poder.
21. Visitaras
y consolaras a los enfermos siempre que puedas.
22. No
tomaras armas en contra de tus hermanos ni les quitaras la vida, sea con arma o
sea civil.
Dice mi Padre
Elías: Cumplid hijos míos con estos veintidós preceptos y veréis a mi Padre en
todo su esplendor. Caridad y más caridad
con vuestros hermanos y daréis testimonio de mi padre.
Así sea, Así
de haga y Así será.
Hermosa oración
ResponderEliminarYa complemente las oraciones. Pero no es todo. Si alguien necesita las oraciones me pueden enviar un correo electrónico al siguiente ari_santander@outlook.es con gusto les envió el archivo. Todas las oraciones pertenecen al Templo Espiritualista Trinitario Mariano.
EliminarPorfa me la mandas
Eliminarsandrame8511@gmail.com
Tienes toda la oración en pdf a mi correo por favor
ResponderEliminarAlan.jesus.sanchez@gmail.com
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